lunes, 20 de noviembre de 2017

EL CENTRO

El ejercicio que yo puedo hacer se reduce a dar paseos y como voy sola los doy por la ciudad, no me apetece ir por el campo sola como un alma en pena. Me cuesta mucho trabajo arrancar, pero mi amigo Pablo, me aconsejó que saliera con una “misión” y eso hago, hoy he ido a la Gran Vía a llevar a mi hijo algo que ayer se olvidó en casa, y mañana iré a comprar hilo de collares o cualquier cosa que se me ocurra, mientras se me ocurran cosas así seguiré. El día que no tenga una misión clara, tendré que ir a comprar pasteles y echaré todo el trabajo a perder.

En la ruta de hoy he pasado por calles que en otro tiempo fueron habituales en mi vida: los alrededores de mi Perra Gorda y el Mercado de San Agustín. ¡Qué pena más grande en lo que han convertido el centro de la ciudad! Es cierto que sois muchos los que cada día denunciáis los disparates que hacen llenando las calles y plazas de mesas y sillas de restaurantes de baja calidad, la moda del "Low Cost" que está acabando con todo lo bueno, que no tendría que ser caro si no fuera por el amor al dinero fácil y rápido de los malos negociantes y los gobernantes que se lo permiten. Y no se conforman con cualquier sitio, no, eligen los lugares más emblemáticos: desayune o coma usted ante el marco incomparable de una plaza medieval, pero eso sí, cómase usted una buena mierda con ketchup y mostaza y a precio de Cordón Bleu, total usted es un turista insensible y sin paladar, ni olfato, ni gusto, ni tacto, pero con dinerito fresco. ¡Qué vergüenza y qué caro lo vamos a pagar!

Continúo con mi paseo de hoy que me ha servido para comprobar que entre unos y otros, y en pocos años, han conseguido convertir el centro de Granada en una ruina pestosa llena de tiendas de productos para turistas, que digo yo, que quién les habrá dicho a ellos que los recuerdos de Granada han de ser marroquíes. Aunque peor todavía son los "Suvenir" de corte andaluz, esos delantales de volantes con lunares como tortas Maritoñi, y esas castañuelas de plástico, no podría el Ayuntamiento o Cultura de la Junta o Turismo o a quién corresponda poner un servicio de asesoramiento para comerciantes donde se les informara sobre la cerámica, la taracea, los faroles, las joyas de filigrana de plata o lo que sea, o libros de verdad y no folletos de guardarropía.

Enfrente de la Capilla Real he visto una tienda que pretende vender productos históricos, replicas de las joyas de Isabel la Católica, que no son de oro ni de plata,  no sé con qué clase de hojalata están hechas pero mucho me temo que a más de una japonesa se le han tenido que poner las orejas como higos chumbos enfermos de cochinilla.

Los comercios de toda la vida no sé cuánto tiempo hará que han sido sustituidos por esas horribles tiendas de recuerdos, pero qué pena me ha dado no ver la Tienda del Afilador de Cuchillos o la de Lanas del Pie de la Torre, tan familiares y tan típicos.

Y esa calle San Jerónimo, antes llena de vida y olor a frutas y a especias, que hoy huele a rastrillo de viejo, los locales que no están abandonados y llenos de escombros están ocupados por negocios cochambrosos, que da miedo verlos, y más miedo da todavía comprobar que la única empresa que ha sobrevivido ¡Oh cielos qué horror! ha sido la Funeraria Del Moral, lo cual es natural, porque si algo se sabe en esta vida es que la muerte es uniforme y vende siempre, no depende de modas ni de mudanzas.
Igual voy a tener que replantear las rutas porque de tanto ver disparates los paseos terapéuticos van a tener los efectos contrarios.

sábado, 18 de noviembre de 2017

LANGOSTINOS AL COÑAC

LANGOSTINOS AL COÑAC
Receta de Nono

Fotografía de Jesús García Latorre

Ingredientes

1 kg. de langostinos 

250 gr. De jamón en tacos

Aceite de oliva virgen extra

Un vaso de los de vino de coñac

Sal


Utensilios

Sartén plana redonda tipo “paella”




Se cubre generosamente el fondo de la sartén con aceite de oliva y se rehogan los taquitos de jamón, no demasiado, lo suficiente para que dejen su sabor en el aceite.

Se pelan los langostinos dejándoles la cola y la cabeza y se colocan en la sartén formando una  corona, se procura dejar en el centro la mayor parte del jamón, para luego facilitar su servicio. 


Se deja la sal para más adelante porque si el jamón es muy salado no hará falta, pero si no es así se echa sal según guste.


Cuando empiece a freír se le añade el coñac y a fuego fuerte se dejan hacer hasta que los langostinos cambien de color ( cuidado que se hacen en pocos minutos y no deben pasarse) y aunque falte el color en las cabezas se apaga el fuego, porque con el calor residual terminan de hacerse.  Se mueve la sartén cogiéndola por las asas en movimientos de vaivén, para que se mezclen bien los sabores y se sirve caliente.

La salsa es buenísima y los langostinos como siempre, muy ricos.

Fotografía de Jesús García Latorre

jueves, 9 de noviembre de 2017

ACCIÓN DE GRACIAS



Las Tres Carabelas.
 Réplica que se encuentra en el Muelle del Tinto en Palos de la Frontera
Fotografía de 
A. González



ACCIÓN DE GRACIAS

Últimamente me preocupan cosas que no tienen remedio. Debe de ser porque estoy perdiendo el sentido de la responsabilidad. Después de llevar muchos años el peso del mundo a mis espaldas he llegado a ese estatus en el que espero que las cosas las vayan resolviendo otros.  Esta liberación me lleva a sorprenderme a mi misma pensando en cosas tan irresolubles como la dieta que seguían los habitantes de la Península antes de la vuelta de Colón con los productos de las tierras descubiertas en sus viajes.
 Teniendo en cuenta que de aquel mundo trajo aguacates, alubias, batatas, boniatos, cacao, calabaza, maíz, patatas, pavos, pimientos, piña, tabaco, tomates,  etcétera, etcétera y etcétera, es fácil concluir  que  nuestros antepasados no comían gazpacho, ni tortilla de patatas, ni papas a lo pobre con pimientos, ni chocolate, ni fabada, ni pisto, ni pavo, ni pollas en vinagre ¿se puede entender la vida sin comer esas cosas? Y por si eso era poco, no tenían ni el placer de fumarse un cigarro, costumbre tan denostada hoy día, pero que tan buenos ratos nos ha hecho pasar en otros tiempos.
Y, ya, pensando en nuestros ancestros de aquí, y sin tener en cuenta los productos de ultramar, las gentes de nuestras tierras de Al-Ándalus ¡Que no comían ni jamón las criaturas! ¡Por el amor de Dios! ¿Eso era vida?
Otro día nos ocuparemos de lo que los valientes navegantes llevaron en dirección contraria, que no es cosa de despreciar, que allí no tenían vacas, ni cerdos, ni caballos, ni aceite, ni naranjas, ni limones las criaturas.
Es extraño que en las Plegarias Litúrgicas de Acción de Gracias nadie haya incluido el agradecimiento más merecido:
 “Por Colón y sus cojones. Por Juan de la Cosa y su Santa María. Por Rodrigo de Triana y su ojo avizor. Por los Hermanos Pinzones y Todos sus Marineros:

¡Te damos gracias Señor!”



DE AMÉRICA A EUROPA                     DE EUROPA A AMÉRICA
Maíz                                                Algodón
Fríjoles                                            Cebada
Patata
                                             Trigo
Cacao-Chocolate
                               Arroz
Cacahuete                                        Caña de Azúcar 
Tomate 
                                           Vid-Uvas
Calabaza
                                          Plátano
Piña
                                                 Café
Aguacate 
                                         Naranja 
Magüey-Pita
                                     Limón

Tabaco                                             Mango
Yuca-Mandioca
                                 Caballo
Batata
                                             Vaca
Pavo
                                                Cerdo
O
ro                                                 Cabra
Plata                                               Oveja 
Maderas Finas                                  
Aceite de Oliva 




lunes, 11 de septiembre de 2017

EL RECREO







EL RECREO


      Una vez que ha pasado la novedad de las vacaciones sin fin que supone la jubilación, cuando empieza a hacerse pesado disponer de tanto tiempo libre para uno solo, eso  que tanto se ha echado de menos en la vida, el jubilado novato se apunta a cualquier cosa que le ate al mundo que siente que se le va perdiendo.Como  " il dolce far niente",que es la forma elegante de llamar a la flojera, no es cosa muy preocupante para la adolescencia, tiempo tendrán de reaccionar, pero puede ser letal para la vejez, la sociedad se ha puesto en marcha para proporcionar a los mayores la posibilidad de envejecer activamente,habiéndose comprobado que esto ayuda a evitar depresiones, enfermedades y, en algunos casos, situaciones de  dependencia prematura, no faltan las ofertas de talleres, cursos, viajes y todo tipo de actividades dirigidas a los mayores. Todo eso unido a la participación en las redes sociales está dando lugar a que la tercera edad, lo que muchos no quieren llamar vejez, esté siendo una etapa de relaciones sociales y crecimiento como nunca antes se había visto.
    No he pretendido hacer un análisis muy profundo sobre la vida del jubilado en el Primer Mundo, pero es la forma que se me ha ocurrido para empezar a contar que un día me apunté a un curso de Creación Literaria, ya que mi oficio anterior me había facultado para escribir y en esa actividad había encontrado una forma de entretenimiento con el que llenar parte de los días , pero una vez que se me acabaran las anécdotas que conocía no me veía yo capacitada para inventar nuevas historias, y quise aprender técnicas que estimularan mi imaginación para crear personajes a los que le pasaran cosas interesantes dignas de ser contadas. No me sirvió para mucho el curso, algo pasó que hizo que interrumpiera mi asistencia, la salud, que es la enemiga verdadera de los mayores, se interpuso entre la escuela y yo. Guardé el cuaderno de apuntes en alguna parte y no volví a acordarme más de él, ni de los consejos que el profesor había dictado.
   Hace unos días lo encontré en un armario y lo he estado ojeando, tengo que estudiarlo a fondo porque es interesante y didáctico, pero eso será más adelante, porque hoy me ha llamado la atención un dibujo que hice en clase y que me ha hecho sonreír. Para probar cual era nuestra capacidad de recordar nos pidió el profesor que pintáramos algún recuerdo agradable de nuestra infancia, como podía ser la hora del recreo en nuestro colegio, haciendo destacar algún elemento que fuera especialmente importante y los sentimientos o conceptos que me inspiraba su recuerdo. Por si no se entiende muy bien la letra, creo que las palabras que están escritas son: Alegría, femenino, hambre , diversión y movimiento.
     Esos son los recuerdos del patio de mi colegio, en el que reina el bocadillo a la hora del recreo. Y tengo el gusto de dedicar este relato con su ilustración a mis compañeras de las Teresianas, reunidas después de cincuenta años gracias a las redes sociales.   


  1.                                                              

martes, 22 de agosto de 2017

¡SI ME QUERÉIS IRSE!

¡Si me queréis irse!


No quería yo escribir nada sobre esto, porque me parece que cada uno debe actuar según su conciencia en éste y en todos los asuntos, pero como quiera que se reciben señales por todas partes, y éstas no vaticinan nada bueno, me veo obligada a advertir, ya que parece que algunas personas no caen por sí mismas, que no voy a consentir en ninguna de mis ventanas de las redes sociales que se siga incitando al odio y a la xenofobia. 


Así que si tú,  cristiano, católico, apostólico  y romano, que entiendes tu religión a tu conveniencia, que no la practicas nada más que para lucirte, que has olvidado que las enseñanzas y el sacrificio de Jesús de Judea fueron para conseguir  un mundo de igualdad y amor ente los hombres, que sepas que te desprecio y que te voy a bloquear, porque yo no soy como tú.



Tú, cura, que desde tu púlpito te permites juzgar a los demás, cuando en la vida has predicado con el ejemplo y utilizas tu magisterio para  hacer política a favor de tus intereses, que siempre son económicos, y tapas y justificas horribles crímenes contra la infancia, si es que no  los practicas tu mismo, que sepas que voy a difundir tus fechorías y tus disparates para que los sepa todo el mundo.



Tú, cateto de mierda, que se te ha olvidado que tus mayores fueron emigrantes, que fueron acogidos por otros países donde se les dio el trabajo que  tu país no era capaz de generar, pero que sin embargo prosperó a base de las divisas que llegaban gracias a ellos.



Tú, desgraciado desagradecido, que te has olvidado que tus antepasados fueron refugiados en otros países cuando tuvieron que huir de éste porque habían perdido una guerra, y allí se les dieron oportunidades de desarrollo sin pedir nada a cambio. 



Y tú, españolito feroz ¿de verdad te crees que eres mejor que otros porque hablan una lengua distinta a la tuya? ¿Resistiría tu estirpe un expediente de pureza de sangre? 

¡Vamos ya que estáis tentando a la suerte con tanta soflama fundamentalista! ¡No contéis conmigo para nada, iros por vuestra cuenta antes de que os excluya yo para siempre!





  1.  ¡Yo no quiero que seáis mis amigos!

martes, 8 de agosto de 2017

TITULARES NO



Ha sido sorprendente la reacción de la población de Granada ante el despropósito de la Fusión Hospitalaria, ideada por políticos de bajo nivel moral que no dudaron en recortar gastos en la prestación de servicios en los que nunca se debería escatimar, sino al contrario. Maldita sea la hora en que se transfirieron las competencias a las Comunidades Autónomas (CCAA) de los servicios fundamentales, salud, servicios sociales y educación. Con lo bien que estarían ellas gestionando los puertos, los ríos, las piedras, los caminos, la fauna, la flora y caciqueando con ellos, si es que podían. En ésta ocasión la población ha conseguido restaurar el sentido común, aunque a ver quién paga los daños y perjuicios ocasionados y los millones de euros perdidos. Por lo pronto han puesto en marcha las puertas giratorias, y van recolocando a los responsables que  se han visto obligados a dimitir, será para que sigan tirando el dinero, no quisiera yo decir llevándoselo, que me puede castigar el Señor.
Pues desde aquí, desde mi humilde sillón Voltaire, a 42º de temperatura, le pido yo a mis paisanos que sigamos en la misma línea, que no se nos diga más que somos conformistas o cobardes, que no consintamos que se nos siga menospreciando como si fuéramos tontos o, cuando menos,  ciudadanos de tercera, exijamos las comunicaciones que una ciudad como esta necesita, tanto a nivel exterior como interior, que ya vale, no podemos permitir que se nos estén anunciando grandes proyectos que son mentira, mentira, mentira siempre. Que no caigamos en la complacencia de los titulares postizos que cada día nos anuncian en la prensa, que lo sepan, que por cada proyecto frustrado va a caer un equipo de gobierno, local, provincial, regional o nacional. Que ya estamos cansados de estar en el último tramo de todas las estadísticas de progreso. Que no anuncien nada, que hagan lo que tienen que hacer, que un día cuando nos levantemos por la mañana nos encontremos con el metro funcionando, los trenes llegando a la estación, por lo menos por Moreda, mientras se terminan las obras del  AVE de los cojones que va a costar más que el Oriente Express y el Transiberiano juntos. En cuanto a la Administración Local, mire usted señor alcalde no piense, no anuncie, solamente dígale al concejal competente que mientras reorganiza las líneas de autobuses de los barrios, alargue el recorrido de la Línea de Alta Capacidad, con que llegue por arriba hasta la rotonda de la Diputación y por abajo a la de la Colonia de San Sebastián, sería suficiente, y luego ya , también sin titulares, que ponga en forma el sistema de movilidad de la ciudad, que un día salga uno a la calle y pueda ir de un lado a otro sin hacer transbordos o sin tardar dos horas, porque así no va esto, esto va de cobrar impuestos para organizar la ciudad de manera que las personas tengan servicios, cómodos y rápidos. A ver si nos da a todos los granadinos por no pagar los impuestos, oiga, que ya ha visto que somos capaces de ponernos de acuerdo cuando nos tocan mucho las narices. Y también le digo lo mismo a los de la Junta y a los de la Diputación y a los del Gobierno Central, que al primer titular de prensa que nos pongan diciendo que vamos a tener el Oro y el Moro y el Acelerador ese, o la Fábrica de Pollas en Vinagre Mundial en el PTS,  o cualquier Farol de cualquier índole o Peo de Lumbre Universal, que nos vamos a organizar, como hemos hecho con la Fusión, y los vamos a poner a ustedes en la misma calle. Así que llamen ustedes al IDEAL y les dicen que no se preocupen que los titulares se les han acabado, que la noticia próxima será que todo está funcionando a tope, o que ustedes dejan los despachos. ¿Me pillan?

sábado, 10 de junio de 2017

EL SINVERGÜENZA






EL SINVERGÜENZA



Tengo el gusto de presentar a los medios a este sinvergüenza. Está en la tapia del patio parado, esperando que salga Nono con las migas que les prepara todos los días de invierno,cuando no hay granos ni frutas en los campos helados. Ahí se planta vigilando y cuando ve el montoncillo de comida fácil y gratis en el suelo, avisa a sus hermanos y juntos se lanzan como locos a picotear con ansia, de nada sirve que el cortador minucioso haya procurado que todas las porciones sean iguales, como haya alguna un poco más grande, el más bribón la pilla y se aparta a un lado para comérsela él solo, pero no le sirve de nada, inmediatamente se lanzan todos los demás contra él para quitársela, ignorantes de que la calidad del producto es la misma, independientemente del tamaño que tenga la ración, se matan por ella. Durante todo el invierno los tenemos ahí durmiendo en las vigas de la pérgola y en las ramas de la bignonia y cagándose en nuestro suelo, supongo que es su forma de sentirse en familia: esta es mi casa, aquí como y aquí cago, lo más natural. Ahora con el buen tiempo, cuando los campos se llenan de nutritivas semillas y de ricas frutas, el sinvergüenza y sus hermanos se van a volar por ahí y no volverán hasta que haga frío, mucho frío, como gorriones que son.

jueves, 8 de junio de 2017

DE SILLAS E IMANES









DE SILLAS E IMANES

      Gracias a los avances de la ingeniería biomédica hoy día se cuenta con una amplia tecnología que permite obtener imágenes del interior del cuerpo humano con propósitos clínicos, procedimientos que buscan revelar, diagnosticar o examinar enfermedades  sin tener que intervenir quirúrgicamente. Para estos fines cuentan los hospitales con sofisticados aparatos en los que se hacen pruebas cuyos nombres abreviados o sus siglas manejamos todos sin saber muy bien qué significan, para qué sirven, ni cuánto cuestan: TAC, OPT, MRI, PET, EEG,MEG, nombres cortos y sonoros tan familiares como si fueran nombres de mascotas, que se agradecen porque sería imposible para los legos en la materia recordar sus nombres verdaderos: Tomografía Axial Computarizada,  Ortopantomografría, Gammagrafía Ósea, Imagen por Resonancia Magnética, Tomografía por emisión de Protones, Electroencefalograma y un sinfín de ingenios  más que ayudan  a mejorar nuestra salud y nuestra vida.

     No son técnicas simples, precisamente, ni tampoco inofensivas, todas tienen sus riesgos, unos comprobados y otros por comprobar, tanto para los usuarios como para los técnicos que las manejan a pesar de las precauciones que se recomiendan. Son muchas las bajas que los Rayos X han ocasionado, empezando por su descubridora, la señora Marie Curie.

     Y si no, aunque sin llegar a tanto, que se lo digan a la enfermera y a la celadora que el pasado sábado llevaron a un paciente a hacerle una resonancia de las cervicales en el hospital del PTS (Parque Tecnológico de la Salud)  en uno de los extraordinarios aparatos de que dispone el centro. Las dos mujeres no tuvieron otra feliz idea que acercar al enfermo al aparato en su silla de ruedas, olvidando las exhaustivas advertencias que se repiten por toda la sala que obligan al paciente a desprenderse de todo lo metálico que pueda llevar, incluidos audífonos, prótesis dentales, gafas o cualquier aparato semejante, para que el potente imán que hace funcionar la máquina no se los chupe, como se chupó a la silla de ruedas con la enfermera que la conducía y al enfermo que la ocupaba, la celadora se libró de milagro y fue protagonista,  junto con los otros especialistas que allí estaban,  de una lucha feroz entre personas e imanes , como en las películas de ciencia ficción, para separar al grupo silla-enfermera-enfermo del aparato. La misión no era baladí, teniendo en cuenta que la enfermera se encontraba atrapada entre la silla y la máquina sin poder moverse. Lo primero que se les ocurrió fue levantar al paciente de la silla, y ésta se pegó al resonador con más fuerza todavía, lo volvieron a sentar, pero aquello ya no se movía. Esta es la parte del cuento que no tiene ninguna gracia, la integridad física de la enfermera estaba en peligro, tenía las piernas atrapadas y sufriendo, había que sacarla de allí y nadie sabía parar la máquina que, por otra parte, nunca debió de entrar en funcionamiento sin estar el enfermo en la camilla y preparado. Un fallo detrás de otro, que pudieron costar muy caros, y que de hecho algún coste tuvieron: a la enfermera la sacaron a tirones por encima de la cabeza del enfermo y se la llevaron a  Urgencias, al enfermo se lo llevaron a hacer la resonancia en otra máquina, y el aparato se quedó allí solo, se supone que en cuarentena por si las moscas, de la silla nunca más se supo, se comenta que anda por ahí exigiendo una indemnización por accidente de trabajo, y dicen las malas lenguas que el SSCA (Sindicato de Sillas Carritos y Andadores) anda preparando movilizaciones en exigencia de medidas de seguridad efectivas para el colectivo.


Nota de la autora: Que a nadie se le ocurra poner en duda la veracidad de esta historia, porque aviso que el paciente protagonista personalmente me ha contado la aventura, sin intermediarios, ni intérpretes, ni terceras personas de buena ni mala intención.

sábado, 20 de mayo de 2017

OTRA HISTORIA DE UNA ESCALERA


Me ha pedido públicamente en Facebook mi amiga Marga que contara la historia de la escalera de la Real Cancillería de Granada y en dos o tres entregas le he dado mi forma particular a  esta anécdota que siempre ha corrido por ahí y alguna vez me han contado los historiadores. Transcribo aquí el diálogo que se ha producido en el transcurso de las entregas, porque ha sido divertido.

OTRA HISTORIA DE UNA ESCALERA
18553891_10155291503964687_2035753150_o
              Fotografía de Marga Antón Morales

Como han pasado algunos años desde el suceso, os cuento este chisme del siglo XVI tratando de reproducir con la máxima fidelidad posible la historia que a mis oídos llegó sobre cómo se gestó la construcción de ésta monumental escalera. ¿Voy bien Marga Antón Morales?
La creación de la Real Chancillería de Granada fue ordenada por la reina Isabel la Católica tras lo conquista del Reino de Granada, iniciándose su construcción bajo el reinado de Carlos I en  1531 fue terminada en 1582 cuando ya reinaba Felipe II, y desde entonces el edificio ha sido dedicado a la Administración de Justicia, siendo actualmente sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Con la culminación de la soberbia fachada de estilo manierista  se dieron por terminadas las obras, quedando las dos plantas del edificio unidas por una escalera mediocre,  impropia de un edificio de tan extraordinaria factura.
Por aquellas fechas un descendiente de uno de los nobles que ayudaron a los Reyes Católicos en la conquista del reino, puede ser el Marqués de Láchar, y si no lo es que algún sabio de los que leen estas páginas venga y nos ilumine,(de forma más que oportuna mi amigo Miguel Angel Barrera apuntó que era el Marqués de Salar, gracias amigo) vino a hacer una visita a las tierras con que los reyes habían pagado por los servicios prestados a la corona a su abuelo,  y que él había heredado junto a un montón de prebendas más, como por ejemplo el privilegio de ser Caballero Tocado ante el Rey, o sea que no tenía que quitarse el sombrero el hombre en presencia del monarca, gran privilegio ese, sobre todo si lo usaba para tapar la calva , orejas de soplillo, los cuernos o algún que otro defectillo que tuviera.
Resulta que el señor noble aprovechó la visita a esta tierra para ver la Real Chancillería de cuya hermosura se hablaba por todo el reino, entró en el maravilloso primer patio de la planta baja, pasó al segundo patio donde estaba la cárcel, y subió por la pobre escalera hasta la planta superior donde se encuentran las salas donde se imparte justicia, empujó a una puerta imponente, de madera clara, labrada con emblemas, adornos y leyó inscripciones bellísimas, después asomó su cabeza tocada y entró sin decir buenos días ni quitarse el sombrero, lo que molestó muchísimo a mi tata-tata-tata-tatarabuelo que estaba allí tratando de juzgar a algún sinvergüenza que, sin duda, en aquella época también habría, o a lo mejor era inocente el pobre hombre ¡¡yo que sé!!, la cuestión es que al señor juez le molestó mucho la interrupción y mucho más que el señor aquel no dijera ni buenos días y no se descubriera en señal de respeto, y muy  cabreado regañó al marqués por no quitarse el sombrero, a lo que éste contestó con el consabido “usted no sabe con quién está hablando”, que él no tenía por qué quitarse el sombrero ya que ostentaba el privilegio de ser Caballero Tocado ante el Rey y se reía de los juececillos pretenciosos y que se lo iba a contar al rey cuando llegara a Valladolid.
18575343_10155291503904687_959065293_o
Fotografía de Marga Antón Morales
Y así lo hizo, llegó a la Corte y se fue a ver a Felipe II, que no tenía otra cosa que hacer aquella tarde que gobernar su imperio, en el cual nunca se ponía el sol, y estaba muy ocupado estudiando como perderlo del todo. ¡Cómo para oír tonterías de sombreros que estaba el hombre! y encima  el marqués en su chulería se atrevió a decirle que la Real Chancillería era un edificio muy hermoso, pero que vaya mierda de escalera que tenía, y esto le tocó ya mucho los reales cojones a Don Felipe, y le dijo al marqués:
-Mira por donde tienes razón, no tienes que quitarte el sombrero ante mi porque tu privilegio te asiste, ostentas el titulo de Caballero Tocado ante el Rey, pero hay una cosa, aparte de Dios que está por encima del Rey,  y esa es la Justicia, y ante esa tienes que quitarte el sombrero, te guste o no te guste, y si la escalera es una mierda, ya puedes estar volviendo por dónde has venido y te presentas ante el Juez al que menospreciaste y le ofreces tus disculpas y además le dices que yo he ordenado que hagan una escalera digna del edificio que la vas a pagar tu, con tus dineritos. Y ahí está la asombrosa escalera para que Marga y yo  visitemos la Real Chancillería con Miguel Angel Barrera Maturana y la disfrutemos, nosotras y el resto de los seres humanos que tengan la suerte de llegar hasta Plaza Nueva.
¿Te vale Marga?
Para una mejor información podéis mirar en este enlace.
6-REAL CHANCILLERIA-14.08.2015 000

jueves, 16 de febrero de 2017

SIN ÁNIMO DE OFENDER

Al caballero que gobierna el Banco de España no le importa que las nuevas generaciones accedan a su primer empleo con diez años de retraso, eso no le preocupa. Tampoco le preocupa que ese empleo sea a tiempo parcial y de corta duración o que el sueldo que perciban por él sea ridículo, eso no le importa al caballero gobernador;  habrá calculado  él  o alguna lumbrera de su equipo,  que de esa forma cuando sean mayores tendrán pocas cotizaciones y por bases ínfimas y así sus pensiones saldrán baratas al Estado. También habrá pensado él o alguna lumbrera de su equipo, que estas generaciones lo que tienen que hacer, si es que quieren pasar una vejez digna,  es suscribir un plan de pensiones con alguna entidad financiera de la que ellos o sus amigos son accionistas. Quizás también hayan pensado que con sus sueldos tan bajos, lo que tienen que hacer es no casarse, no tener hijos y no comer, así tendrán menos gastos y podrán dedicar algún dinero a pagar la cuota del plan de pensiones, de paso si no comen se morirán pronto lo que reduciría el gasto de forma efectiva.  Más o menos. 

Parece ser que al señor gobernador del Banco de España ninguno de sus asesores le ha dicho que en este país el Sistema de Seguridad Social ha estado funcionando desde hace cien  años gracias al sistema de reparto y solidaridad entre generaciones, que las cuotas de trabajadores y empresarios relacionadas directamente con los sueldos más o menos aceptables,  han servido para sostenerlo y que, muchas personas  tan bien preparadas o más que ellos pero sin duda mejor intencionadas, han dedicado sus esfuerzos a mejorar , ciclo tras ciclo, el sistema de financiación adecuándolo a los tiempos según ha sido necesario. 


Tampoco le han asesorado sobre la posibilidad de unir, si los tiempos y la economía nacional así lo exigen,  al sostenimiento del sistema de cuotas laborales existente, la financiación a través de  un posible impuesto que grabara  alguno de los bienes de equipo que tan buen resultado dan a las empresas y que facilitan tanto la vida del trabajador
  hasta el punto  que ahora llegan a la edad de jubilación hecho unos chiquillos, sen el señor gobernador. Pues  miren  ustedes por donde al impuesto de  esas maquinarias y a sus accesorios se les podría añadir un puntito y dedicarlo a paliar el déficit de financiación que se viene dando gracias a los despidos múltiples y a los contratos basura que se están permitiendo.

Lo siento, caballero, pero para dar estos consejos tan sospechosos mejor sería que usted no fuera a ninguna comisión del congreso, sobre todo cuando el asunto a tratar no está dentro del ámbito de sus competencias, porque puede ser  que la gente se cuestione algo que parece que no está muy claro y a usted no le va a gustar.Para salir de dudas  contando con que preguntar no es ofender y asumiendo el riesgo de caer en los abismos de la Ley Mordaza, me pregunto : ¿A quién sirve el Gobernador?

domingo, 1 de enero de 2017

FELIZ 2017

Escribo un poquito aquí para desear a todos que el año 2017 venga lleno de buena suerte y felicidad. A todos no, excluyo expresamente de estos buenos deseos a los matratadores de cualquier especie, de mujeres, de hombres, de contribuyentes, de animales. del patrimonio, de la naturaleza y el medioambiente; a los asesinos, a los violadores, a los explotadores, a los malversadores, a los trepas, a los funcionarios de escalas inferiores que obtienen puestos de rango superior al suyo por designación directa del partido que gobierna, sin acreditar los principios de igualdad, méritos y capacidad necesarios para garantizar ecuanimidad e imparcialidad en la gestión pública,y anteponen los intereses del partido que les proporciona el cargo al interés general de los contribuyentes, a los malos en general, a los imbéciles con pretensiones de cultos, en definitiva, que yo no estoy dispuesta a desear Feliz Año 2017 a ninguna Mierda Seca, que no me da la gana, que mis deseos de Felicidad y Suerte son solamente para vosotros, a la buena gente de todo el mundo, que vosotros sabéis quienes sois: ¡MUCHAS FELICIDADES!

jueves, 22 de diciembre de 2016

FELICES FIESTAS








Solsticio de invierno, Solstitium, Sol Quieto. Ayer fue el día más corto del año, la inclinación del eje de la tierra situó al Trópico de Capricornio en la vertical del Sol, coincidiendo con el momento en que este planeta nuestro estaba situado en el punto extremo de la elipse que dibuja en su viaje anual alrededor de la estrella que le da vida. Esas dos circunstancias dieron paso al Solsticio de Invierno en el Hemisferio Norte.

A partir de ahora, poco a poco, crecerán los días, y con ellos nuestra ilusión por un tiempo mejor. Qué festejéis el momento con toda la felicidad posible, queridos amigos, que es lo que yo deseo para todos vosotros.

Con ésta foto de mi Belén de tiempos mejores ilustro este texto que me ha salido "medioqué" y prometo que volveremos a los belenes, los arbolillos, las uvas, los champanes y los roscones, es cuestión de tiempo.

lunes, 5 de diciembre de 2016

POR QUÉ, PAPÁ, POR QUÉ?

¿POR QUÉ, PAPÁ, POR QUÉ?

Hoy he visto algo en la calle que no sé cómo calificar. Lo que sí sé es que se impone un consenso en materia de educación en este país, pero no solo para formar a los niños, porque primero va a ser necesario llegar a un acuerdo, una especie de pacto o lo que sea, que establezca la obligatoriedad obligatoria de pasar por una mili civil que enderece a los que quieran ser padres, que no, que no se puede dejar en manos de tanto insensato la formación de los nuevos españoles, si es que queremos que el país tenga futuro.

Paseando por la Carrera del Genil venía un matrimonio con su hijo, los padres eran guapos y elegantemente vestidos, ropa de sport de marca y buena estatura, buena crianza sin duda, el hijo no tendría más allá de los tres años e iba detrás de sus padres lloriqueando porque quería ir a que le compraran algún juguete a El Corte Inglés, que en estos días luce sus reclamos navideños impúdicamente. De pronto algo llamó la atención del niño en el lado contrario y, con la inocencia propia de su edad, preguntó : "¿qué le pasa a ese hombre papá?", señalando a un hombre que pide limosna de rodillas en el suelo, desnuda la mitad del cuerpo para que se vea el muñón que le dejó la amputación de un brazo a la altura del hombro, consecuencia de algún accidente o enfermedad ,otro día se analizará el tema de la mendicidad y las obligaciones de los estados con estas personas, hoy vamos a el niño y los maleducados de sus padres, ante la pregunta del niño, el padre ha mirado a su derecha y ha visto al hombre y su contestación no ha sido mejor por ser tan rápida:" Ese hombre está así por malo, porque cuando era chico pedía muchos juguetes y muchos caprichos y por eso está castigado a estar así para siempre".

¡Chupa del Frasco Carrasco!

He tardado un rato en reaccionar y al final, como no sé por donde coger la idea de este muchacho, la he traído aquí para que los pedagogos, psicopedagogos, maestros, profesores, educadores todos, psicólogos, psiquiatras, padres, madres, abuelos y abuelas, titos, titas, hermanos mayores y menores, público y pública en general, me digan a mi si eso está bonico o qué.



lunes, 18 de julio de 2016

ROQUE PIÑONES, MAESTRO DE OBRAS

ROQUE PIÑONES, MAESTRO DE OBRAS.


Tenía Roque Piñones pinta de pillo hasta durmiendo,  su cara redonda y morena se completaba  con unos mofletes tintados de rojo brillante por la continua exposición al sol de la albañilería, la sonrisa permanente de su boca parlanchina mostraba una dentadura desastrosa, las dos paletas de arriba las tenía seccionadas en horizontal por la mitad, lo que las dejaba en franca  inferioridad de tamaño con  el resto de los demás dientes de su boca. Esas dos mitades de los incisivos las perdió en alguna aventura descabellada de la adolescencia, dejándole ese aspecto de chiquillo mellado que casaba de maravilla con su personalidad.  

De oficio maestro de obras, había seleccionado una cuadrilla a su imagen y semejanza: un viejo albañil ducho en el arte de la paleta que cuando la resaca se lo permitía le resolvía los problemas de la obra,  y un jovencísimo aprendiz que le ayudaba a hacer las pillerías que él no podía permitirse para no deteriorar su imagen: “Cuando te vayas esta tarde metes en tu mochila esos seis azulejos y los llevas a casa de mi madre sin que te vea nadie”, o esas cuatro losetas en la cesta de la bicicleta, o un grifo, o lo que pudiera servir para completar la obra de su casa; al muchacho lo contentaba ayudando a sus padres en el mismo sentido para completar la suya. Así les salían baratas las casas de la cuadrilla, la mano de obra la ponían ellos mismos y los materiales los clientes del maestro.

Con su carácter simpático y su talante trabajador se ganaba la amistad de los clientes,  y algunos viernes al dar de mano celebraban juntos, patrón y cuadrilla, en un merendero vecino la consecución de las metas: hoy hemos cercado la parcela , hemos terminado de cerrar la planta baja o hemos puesto el tejado, buenos motivos todos para comer, beber y reír hasta que era de noche, y entonces el maestro, que era generoso, se olvidaba de lo que se olvidaba y los invitaba a las copas a su casa, donde su paciente mujer terminaba de llenarles las barrigas con lo mejor que tenía en su despensa. Con los efectos de tanta comida y tanta bebida, el cliente no apreciaba que la mitad del suelo de una habitación era igual que el de su casa o que una pared del cuarto de baño tenía esos mosaicos tan caros que su mujer había elegido, que cada peldaño de la escalera era de un color: más que una casa parecía un muestrario de Solados y Alicatados S.A. Tenía que pasar mucho tiempo para que memoria y razón se unieran para hacerle comprender el origen de los materiales de la casa de Roque, pero entonces ya sería tarde, el tiempo y la prudencia, unidos a la alegría de haber acabado las obras, ayudarían a pasar por alto el asunto, que de manera inmediata pasaría a ser archivado en el apartado de Daños Colaterales por Construcción.

Es de sobra conocido que los albañiles en una casa son una tortura, pero esta cuadrilla podría ser la excepción a la regla, bastaba con escuchar al maestro contar anécdotas y reírse mientras trabajaba, no paraba ni de una cosa ni de la otra, contaba su vida y la del pueblo con tanta gracia que no parecía que estaba chismorreando, tenía talento narrativo, salpicando la historia con todos los chascarrillos habidos y por haber y encadenando un chisme con otro, contaba la vida y milagros de todo el pueblo donde vivía desde que nació, antropología social pura entre cemento, ladrillo y paleta.

Es de justicia admitir qué de quién más cosas contaba era de sí mismo, le gustaba contar sus aventuras que nunca eran cosas buenas. Uno de los temas favoritos era hablar de su primera novia y de su familia: una de dos, o la relación con ellos fue muy fructífera, o por algún afán vengativo, les atribuía todos los disparates que a él se le ocurrían. Contaba que tenían un gato. Normalmente en el medio rural los animales que ahora llamamos de “compañía” se tenían en función de su utilidad: los gatos libraban de roedores y los perros guardaban  y ayudaban a cazar, poca cosa más se esperaba de ellos, pero este gato servía para algo más gracias al miembro más pequeño de la familia. El niño había inventado un sistema para recoger los frutos, generalmente caquis y manzanas,  que maduraban colgados en manojos de las vigas del techo de las cámaras. El procedimiento era el siguiente: el niño se situaba debajo de las vigas que contenían caquis que ya habían madurado, con su gato en brazos. Seleccionaba el manojo que quería bajar y lanzaba al gato con fuerza hacia el techo. El animal, aterrado, se agarraba a la fruta como podía y caía al suelo enroscado en ella, salía huyendo soltando el caqui que  de esa manera, protegido por el cuerpo del gato, llegaba intacta a las manos del chiquillo. La familia tardó en percatarse del motivo de la merma de caquis en la cámara, descartaban la culpabilidad de  las ratas, porque el ladrón no dejaba restos ni rastro, se llevaba la fruta madura limpiamente, hasta que un día alguien que vio al gato huir despavorido tuvo la curiosidad de ver qué cosa había asustado al animal de aquella manera, y se encontró con el niño sentado en el suelo poniéndose de caquis hasta los ojos.
El noviazgo no le duró a Roque ni un año, eran muy jóvenes y por algún motivo se pelearon, parece ser que la novia descubrió algo que no le gustó y lo dejó. Una cosa normal y corriente. Lo que no le pareció tan corriente fue que a los pocos días se presentara en su casa el hermano de la que fue su novia  pidiéndole en su nombre que le devolviera el casco de moto que le había regalado por San Roque. Él se lo dio con muy mal talante y se quedó pensando en la manera de vengarse porque no se puede ser tan rácano en la vida. Buscando la manera de  devolverle el golpe, se acordó que cuando parió una cerda de las que criaba su madre le llevó un lechoncillo a su novia, lo  que aquella familia agradeció de verdad y durante todo el año lo cuidaron y lo cebaron pensando en la buena despensa que les iba a proporcionar su matanza. Sin pensárselo dos veces cogió su moto y se plantó en la casa de la muchacha, llamó a la puerta y cuando le abrió lo soltó: “ ¡Que ha dicho  mi mama que me des el marrano!” Fue escuchar aquello la joven y con todas sus fuerzas  le soltó un guantazo a Roque en la boca que lo devolvió a la moto de un vuelo.
Humillado y dolorido más en su amor propio que en el cuerpo, arrancó su moto dispuesto a salir de allí zumbando. En aquel preciso momento se le ocurrió al gato cruzar el camino, se le enredó en la rueda delantera, la moto dio la voltereta, él aterrizó de cabeza en el suelo y el gato pagó el pato. Bueno, el gato y los dientes de Roque, que se quedaron en el camino entrando en la vida eterna con antelación a su dueño y allí seguirán esperándolo, y que sea por muchos años.